La Mañana

El día comienza al alba
Nubes de algodón teñidas
De colores verde y grana
Que las bambolea el aire
Al suspirar diosas blancas

El día descubre montes
Que solo la luna guarda
Son horizontes perdidos
Que surgen de madrugada
Con el claror de otras luces
Que iluminan la mañana.

El día arropa caireles
Entre pelucas de albahaca
Dorados rizos de nubes
Como adornos que enmascaran
A las estrellas que huyen
Fundiéndose en la mañana.

El día crea pasiones
Entre sus muslos de alpaca
Rumiando placer querido
Antes de que nazca el alba.

El día, sueña de amores
En compartidas almohadas
En lujurias sostenidas
En bacanales de plata
En amantes que se besan
Cuando nace su mañana.

El día trae decepciones
Entre rojas algaradas
Flotando en el firmamento
Esperanzas encontradas.
Peregrinas misteriosas
Que van lacerando el alma
Rotas antiguas pasiones
Por hachas enamoradas.
Agrestes montes talados
Con sierras de fría escarcha
Heridas sangrando lentas
Cuando alumbra la mañana.

Nace el día cuando nace
Nace cuando nace el alba
Nacen guerras encubiertas
Nacen cantos de esperanza
Nace cuando ríe un niño
Entre mimbres engarzadas
Y el mundo reza a los dioses
Cuando nace la mañana.


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