La Política y el Miedo

            Como cada mañana, conectado a Radio Nacional, he oído defender, a la señora Congresista Del Niño, que la pérdida de votos de Podemos, se ha debido a la campaña del miedo, que ha utilizado la prensa, dirigida desde las cloacas del Estado. Insistía, en tal campaña, como algo espurio, que utilizan partidos tan corruptos como el PP. Fue lo más agradable que dijo de tal partido, aparte de lo extraño que es el pueblo español, que lo votan más que a ellos, a pesar de la diferencia ética que existe entre ambos. Como no podía entenderlo y yo, desde estos escritos que os envío y publico, he considerado que si llegaban al poder, habría que tener miedo, y, además, formo parte de tan extraños seres que han votado al PP, voy a intentar explicárselo.
            El miedo del que se habla en política, no es la angustia de un mal inminente; es, como dice el diccionario, en segunda acepción, el “Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea”. En este sentido, todos los partidos utilizan el miedo en sus campañas. Recuerdo, perfectamente, cuando el PSOE utilizaba un doberman, atacando, para referirse al PP, o cuando hablaban de que tal partido no pagaría las pensiones, y a Podemos, en la últimas elecciones, manifestando que ellos habilitarían no sé cuantos miles de millones para repartirlos porque el PP no lo hacía. En resumen, todas las promesas electorales, son promesas del miedo, “vótame porque ellos no te darán lo que te daremos nosotros”, o en sentido contrario “con ellos te sucederá algo que no deseas”, lo que coincide, exactamente, con la definición antedicha.
            Pero, cuando yo me refería a que si llegaban al poder había que tener miedo, era algo mucho más concreto y definido, y, por supuesto, no me lo dictaban las cloacas del Estrado. A la cúpula de Podemos, la hemos visto actuar, defendiendo la violencia, cuando no, ejercitándola. He visto en la TV al Sr. Iglesias defendiendo los llamados escraches, - verdaderas intimidaciones con violencia - quejándose porque, cuando sus conmilitones intentaron atacar el Congreso, había mucha policía, o defendiendo el ataque al domicilio de la vicepresidenta, con el triste y estúpido argumento, de que los bancos promovían los desahucios. He visto fotos, donde dicho señor, estaba en el grupo que impidió dar una conferencia, en la Universidad, a la Presidenta de UPD. Si llegan al poder, ¿serán igual de liberales o nos impedirán hacer lo que a ellos no les guste?. Hemos visto a tal señor, participando en las elecciones griegas, formando piña con el partido que hundió la economía de aquel país, con falsas promesas, y hemos visto, todos, la forma de actuar de aquel chulo y prepotente ministro de economía, fanfarroneando por Europa, mientras los pobres pensionistas, iban a cobrar su pensión a base de veinte euros diarios. Si llegan al poder ¿serán de mejor condición?. Yo no me lo creo, porque, el que tiene una costumbre, tarde, o nunca, la pierde. No han perdido los votos por la campaña del miedo, si no por algo tan simple, como que, por los hechos los conoceréis.
            Permitidme, ahora, que hable, como ser extraño que, al parecer de esta señora, soy, por haber votado el PP, a pesar de lo corrupto que es. Primero, por eliminación, o sea, explicaré porqué no he votado a cualquiera de los demás partidos.
            Evidentemente, no he votado a Podemos por lo que he dicho.
            No he votado al PSOE, porque ha afirmado, de todas las formas posibles, que su actuación de gobierno iba encaminada a derogar las leyes hechas por el gobierno y ni siquiera podía hablar, ni, por supuesto, pactar nada con el PP, pero prometía arreglar la nación con reformas que no podía hacer sin la colaboración de tal partido. El Sr. Sánchez me parece un bocazas, pendenciero y grosero – como vimos en la TV - incapaz de hilvanar un argumento que demostrara la posibilidad de poder cumplir sus promesas. Se ha pasado toda la legislatura, prometiendo arreglar el problema catalán, con la modificación de la constitución, pero nunca hemos conseguido oírle, ni ha presentado un borrador de cuyo contenido se derivase tal milagro. Habla de una España federal, como si las autonomías no lo fueran. Con una nación federal, no tendrían más de lo que tienen, solo les falta emitir moneda, y ni se les ocurre, porque quieren seguir en Europa. Todos sabemos que los independentistas catalanes, no quieren la independencia, no son tan tontos. Son unos vividores de la política, cuyo negocio consiste en engañar a unos miles de charnegos, que, cuando van a su pueblo presumen de hablar catalán. Los compran dándoles el orgullo del ignorante. Todo eso de la balanza fiscal y de lo que aportan a España, que les roba, forma parte de su propaganda, porque, saben, que si, un día, trasladaran su domicilio social, solamente, la Caixa, Lara, y los Cavas, pagarían sus impuestos fuera de Cataluña y la balanza sería al revés. Y cambiar el domicilio social es muy fácil, no hace falta cambiar las fábricas, basta con un acuerdo del Consejo de Administración y un despacho en otro lugar. Y, eso, Más y su tropa, lo saben mejor que yo. También prometía derogar la Ley laboral, pero nunca dijo en que consistiría la suya, ni qué ventajas tendría. Ha negado la evidencia de que el paro bajaba, argumentando que era de mala calidad, dando la sensación que es mejor el paro que un mal contrato de trabajo. En fin, lo suyo no era votarlo, si no botarlo, por su inconsistencia política.
            El de Ciudadanos, que en las elecciones anteriores, no me hubiera importado votarlo, posteriormente, por su forma de comportarse, me pareció un niño al que le habían dado un balón y no sabía si jugar al futbol o al baloncesto. Todavía no me explico porque pactó con Sánchez. No podía formar gobierno con el PP, porque Sánchez no quería, y , él, no quería con Podemos, ni Podemos con ellos. Se pasaron no sé cuanto tiempo, como Tancredos, esperando la formación de un gobierno imposible, echándole la culpa a Rajoy, por no moverse, cuando, ellos, lo tenían inmovilizado. En fin esperaré a que crezca, políticamente hablando.
            Ya he dicho porqué no he votado a los partidos citados. Me diréis, si crees que ha existido corrupción en el PP, porqué no votaste en blanco. Muy fácil, porque, a pesar de la corrupción, Rajoy y su gobierno me ofrecen confianza. Me explico. Zapatero, - con cuyo gobierno, no hay que olvidarlo, Sánchez fue diputado - dejó España rota en todos los sentidos,. Dejemos, ahora, su política con ETA o con Cataluña, hablo de la economía - que, al irse dijeron que había un deficit del 6% cuando, realmente, era del 9%, o sea faltaban treinta mil millones de euros, - y de la corrupción en Andalucía. Porque si el PP puede llamarse corrupto, en Andalucía no solo se han llevado el dinero público, es que, los sindicatos, que magnifican la falta de trabajo, se han comido el futuro de los obreros. Hay que pensar, que el paro, no solo se produce porque no haya empresas capaces de ofrecer trabajo, si no, también, porque los parados no estén capacitados para realizar el trabajos que tales empresas demandan. Así que la corrupción, parecer ser que está en que, a la política, llega mucha gente honrada y mucho golfo, y estos están en todos los partidos que han tocado poder. Pero hay una diferencia – por eso hablo de la confianza – el gobierno de Rajoy, se ha pasado toda la legislatura promoviendo leyes para que no vuelva a suceder, ninguna de las cuales apoyó Sánchez. Es más corrupto el que solo habla sin querer arreglar nada, que el que lucha para arreglarlo. El Sr. Rajoy, es un hombre serio, dedicado a una política con la que trabaja más y gana menos, mucho menos, que en su Registro. El Registro que tendría Rajoy a sus años, le dejaría, mas de trescientos mil euros al año, y debe cobrar menos de cien mil. Así que multiplicar 35 años por – muy por lo bajo – cien mil euro al año de menos ingresos, y convendréis conmigo que no está ahí por dinero, aguantando que Sánchez le diga que no es honrado. Le achacan que dijo que bajaría los impuestos y, al contrario, los subió. Cuando prometió tal cosa, no contaba con los treinta mil millones que faltaban, por lo que no nos engañó, nos engañaron, a él también, Zapatero y los suyos. Y cuando dice algo siempre es sensato y cierto, y, cuando no ha podido hacerlo – como le pasa a la gente seria – lo explica. Si un día la señora del niño en el Congreso, y sus ayudantes, obran de la misma forma, los votaré, sin duda alguna.

<< Índice de Artículos> >